Las autoridades sanitarias de Nantucket encendieron las alarmas tras conocerse los resultados de un estudio reciente sobre el análisis de aguas residuales en la isla. Los datos revelaron un incremento considerable en la presencia de cocaína durante los últimos meses.
El monitoreo, que forma parte de un programa estatal de salud pública, busca medir el consumo de sustancias a través de rastros químicos detectados en el sistema de alcantarillado. Esta metodología permite obtener estimaciones generales sin identificar a personas específicas.
Según los resultados, los niveles detectados superan ampliamente el promedio registrado en otras comunidades del estado. Los picos más altos coincidieron con temporadas de mayor actividad turística.
Especialistas en salud explicaron que este tipo de análisis ayuda a anticipar posibles crisis de adicción y a planificar campañas preventivas. También señalaron que los resultados no necesariamente implican un aumento proporcional de consumidores permanentes.
Las autoridades locales indicaron que reforzarán programas educativos y de tratamiento, especialmente dirigidos a jóvenes y trabajadores temporales que llegan durante temporadas altas.
Miembros de la comunidad expresaron preocupación por el impacto social que podría tener el consumo elevado de drogas en una localidad pequeña y tradicionalmente tranquila.
El gobierno municipal reafirmó su compromiso de continuar el monitoreo durante todo el año para evaluar si la tendencia disminuye o se mantiene estable.
