El gobierno de Colombia anunció el viernes la incautación más grande de cocaína en la última década con 14 toneladas decomisadas en su principal puerto del Pacífico, en medio de tensiones con Washington que considera insuficientes sus políticas antidrogas.
La operación, «sin un solo muerto» según Petro, se llevó a cabo en el puerto de Buenaventura (suroeste), un estratégico punto de salida de la cocaína producida en Colombia y objeto de disputas de bandas rivales.
