Un trágico accidente ocurrido en Lowell terminó con la vida de un bombero retirado que había regresado a las aulas universitarias para continuar su formación académica.
El hombre, con décadas de servicio público, caminaba cerca del campus cuando fue impactado por un vehículo policial en servicio.
Tras el incidente, fue trasladado a un hospital cercano donde permaneció varios días en estado crítico antes de fallecer debido a las lesiones.
La noticia generó conmoción entre estudiantes, profesores y miembros del cuerpo de bomberos local, quienes destacaron su dedicación y vocación de ayuda.
Compañeros de clase indicaron que su meta era trabajar apoyando a veteranos y personal de emergencia que enfrentan traumas psicológicos.
Las autoridades estatales iniciaron una investigación formal para esclarecer las circunstancias del accidente y determinar posibles responsabilidades.
La comunidad organizó una vigilia en su honor, recordándolo como un servidor público comprometido incluso después de su retiro.
